Archivos diarios: Junio 7th, 2008

El punto de quiebre de una persona es muy diferente en cada persona. El grado de tolerancia nos limita a expresar, hacer o lograr muchas cosas. Entre ellas, la dulce satisfacción de la venganza. Limito muchas veces mi función de utilidad personal a excluir ese factor de alegría que lleva cobrar una mala pasada, basada en la teoría de ojo por ojo (y todos nos quedaremos ciegos). Aquí comienza la historia.

Ella es una chica de mi facultad, que ingresó el mismo año que yo, pero yo no la conocí hasta hace un par de años, que por amigos en común fuimos frecuentados. No he sido su enamorado, tampoco su amigo, es más, apenas la saludo. Sólo se de ella porque su historia es vox populy. Osea, un desliz en una pareja de tiempo, donde él es el malo de la película y ella la “buena”, corre como reguero de pólvora en un edificio cuyo pasadizo se sabe la historia de medio mundo. Pues si, ella sintió dos protuberancias nuevas en su cabeza. ¿A que viene todo esto? A que ella es la nueva defensora de las desvalidas de la facultad de Economía de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, y yo soy uno de los malos de esa facultad.

Si cometí errores en el pasado. Es problema de la susodicha y mía (problemas que ya se multiplicaron por cero), siendo cosas del pasado que ni yo quiero recordar ni la susodicha menos. Es más, la única “afectada”, su amiga con paperas, no es variable que me afecte ni siquiera en calidad de rezagada (la econometría me sigue hasta por aquí, xD). Pero, ella se empeña en “rajar” indiscriminadamente sobre mí. ¿Qué dice? Coloca en tela de juicio mi capacidad personal de amar en el sentido social correcto, empeñándose en atribuirme características atípicas. Para mi es una fucking bitch! Pero sólo para mí.

Un amiga mía comentó su duda acerca de la malicia en los comentarios de aquella chica. Personalmente, nunca he hecho nada en contra de ella y menos hablado (rajado) abiertamente. Ella sí. No es una política mía usar el mismo método en que me atacan, pues no me parece caballeroso, sobre todo con una “dama”. Pero ella rebasa mis límites. Desde hoy, campaña anti ti, porque tú sabes que hablo de ti.